Gran Canaria - Palmitos Park

«Mis hijos resultaron ser los mejores profesores del mundo el día que visitamos Palmitos Park. ¡Los mejores! Sí. Mis hijos pequeños, y no es broma. El mundo al revés del pepino.


Créanme. Saben ponerle nombre a casi todos los animales del Parque. Y mira que los hay raros. Por ejemplo los coatíes. ¿Habían oído hablar alguna vez de los coatíes? ¿Y de los marabúes? Pues yo no. ¡Ni idea! Y bueno, si no quieren quedar en mal lugar con la tropa de los más pequeños, deben prepararse bien antes de acercarse a Palmitos Park.


Porque los niños, por alguna razón inexplicable, reconocen casi toda la fauna que vive allí. Marabúes, calaos cariplateados, emúes, ualabis, dragones de Comodo… En fin, necesitará ayuda de los más pequeños.


Yo por suerte supe ponerle nombre a los delfines. ¡Gracias que estaban mis amigos los delfines! (a esos sí los conocía). Además, el rato que estuvimos viéndolos dar saltos mis hijos se estuvieron quietos. Petrificados (y esto creánme es un milagro). En verdad, todos nos quedamos maravillados con los delfines. Y con los peces tan raros del acuario.


Y esta es toda mi historia de nuestra visita a Palmitos Park, que resultó ser de lo mejor de mis vacaciones en Gran Canaria. Porque pude gastar una estupenda mañana con mi equipo de profesores bajitos, aprendiendo los nombres de los animales más extraños que pudiera uno imaginarse.»