Gran Canaria - Playa de Las Canteras

¿Llega a la isla en crucero? Si es uno de los pasajeros que arriba a Las Palmas de Gran Canaria en un buque de cruceros vamos a darle rápidamente las llaves del cofre del tesoro de la ciudad. Nada más poner pie a tierra, a 5 minutos del muelle de cruceros. ¿Para qué esconderlo? Lo acabaría encontrando tarde o temprano.

 

El tesoro sin enterrar de la capital de la isla es la Playa de Las Canteras. Es la perla que no esconde la ciudad. Una larga lengua de arena, de varios kilómetros, que se extiende por la bahía. Un lugar con un encanto especial que podrá encontrar a 3 o 4 calles de la terminal de cruceros.

 

Además, es una gran reserva de vida marina. Sus fondos marinos son refugio de mil tipos de peces. En tierra, el refugio de paseantes, pescadores, surferos y surferas. Y cuenta con una particularidad especial. Esa peculiaridad es lo que los locales llaman «La Barra», una larga formación rocosa que se desparrama no lejos de la arena y que protege de las mareas gran parte de la playa. Una curiosa línea de piedra que convierte la bahía en el mejor lugar de este lado del globo para practicar la natación y que permite a los bañistas caminar sobre el agua los días de marea baja.

 

Y puestos a caminar, le recomendamos el largo paseo que serpentea continuo a la arena, sorteando cafés y heladerías. Al inicio del paseo encontrará las terrazas de La Puntilla y los restaurantes de pescado fresco. En el otro extremo de la playa, el ambiente surfero alrededor del Auditorio Alfredo Kraus, con más terrazas y cafés frente al mar.